martes, 23 de diciembre de 2014

EL ORGULLO DE "TconT"

Érase una vez un programa de TVE que nació sin un formato y con una sola columna: su presentadora TOÑI MORENO.
Toñi Moreno y Manu Ordóñez

Sobre ella se construyeron contenidos a la espera de que el público, convertido en audiencia, se encargara de sostenerla.

Pero de todos esos contenidos, hubo uno que no se dejó vencer por los vaivenes del viento, ni de los directores que lo condujeron, ni por la mala estrella. Ese contenido era la "INVESTIGACIÓN".

Arrancó con un viaje a África, al corazón del ébola, mucho antes de que Teresa Romero se convirtiera en noticia de portada.

Manu Ordóñez y yo en el último "TconT"
Le siguieron muchas otras investigaciones, sin ánimo de descubrir el "Watergate", pero dando a conocer al gran público aspectos de la actualidad, en los que tal vez nunca habrían reparado.

Así el robo del agua en la huerta de Murcia, la clonación de tarjetas de crédito, el robo de los alimentos para venderlos en mercados clandestinos,  la dieta de la sonda, o nuestro récord de audiencia… las hipotecas inversas para los ancianos, fueron siempre respaldados por unos espectadores muy selectivos, que no se entregaban ni al corazón de "Sálvame" -Tele 5-, ni al culebrón de "El secreto de Puente Viejo" -Antena 3-, ni a la actualidad de "Más vale tarde" -La Sexta-.

Redacción vacía de "TconT"
Una dura batalla de la que siempre salíamos airosos. Y utilizo la primera persona del plural, porque yo estaba como guionista en TconT.

A la cabeza de la sección de investigación estaba mi compañero MANU ORDÓÑEZ.                                                                                                                                        Un profesional valiente que en verano saltó desde el programa ya asentado en La Sexta, "Equipo de Investigación", en el que llevábamos trabajando juntos casi cuatro años, para dar forma a este nuevo proyecto.

Sabemos hacer investigación, sabemos llevarla a la tele, sabemos crear equipo… Y ahora sólo nos queda rendir tributo a TconT por dejarnos demostrarlo.

lunes, 25 de agosto de 2014

ANTES LA MUERTE QUE LA FUENTE

Quienes me conocéis, sabéis que he pasado mi vida, desde 2010 hasta julio de este año en el programa Equipo de Investigación. Para los que no lo sepáis… ¡ya os lo he dicho!
Y como ha sido mucho lo que he aprendido, creo que debo compartirlo con quienes me seguís, o me seguirán.
Iré, poco a poco, desgranando cada uno de los aspectos que me parecen más importantes en el trabajo de un periodista de investigación.

Hoy arrancaremos con LAS FUENTES: 

Desde que en 1999 se promulgara la Ley Orgánica de  PROTECCIÓN DE DATOS, el trabajo del periodista de Investigación se ha complicado más aún.

Los periodistas estamos para contar lo que pasa… pero no cualquier cosa, sino aquello a lo que los ciudadanos no tendrían acceso. Bien porque está lejos -corresponsales-, porque es de acceso restringido -entrevistas a Presidentes de Gobierno, por ejemplo-, o porque al poder de turno (económico, judicial, eclesiástico…) no le interesa que se sepa NADA de lo que sea…
En definitiva, tenemos que meter nuestras narices en aquellos sitios en los que no somos bien recibidos.

El Derecho a la Información constitucional Artículo 20 es un derecho prioritario… algo así como "el comodín del público" al que recurrimos cuando las cosas pintan en bastos. Pero en realidad, no es así.
Nadie que tiene algo que ocultar se presta a darnos la información que solicitamos.

Entonces ¿Cómo conseguimos cumplir con nuestro cometido?
No debería decirlo, pero es la realidad: COMO PODEMOS.
Si tuviéramos que conseguir la información sin saltarnos las leyes, sería imposible ofrecer otra cosa que los comunicados de prensa.

Nadie en su sano juicio pensaría que hay una ventanilla en los juzgados donde pone "SUMARIOS SECRETOS", o en el Registro de la Propiedad otra de "PATRIMONIOS OCULTOS", o en el Mercantil otra que dice "TRAMAS ILEGALES DE EMPRESAS"

LA ÚNICA MANERA DE CONSEGUIR TODO ESO ES CREANDO UNA RED DE FUENTES FIABLES, Y CUANTO MÁS CERCANAS AL ÓRGANO OFICIAL, MEJOR.

Una FUENTE es el mejor tesoro de un periodista de investigación. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las fuentes se están jugando su trabajo cuando facilitan un dato secreto.

En algunos casos las FUENTES son interesadas. Suelen ser los abogados de "la parte contraria" de lo que estamos investigando. En ese caso, se impone otra de las grandes tareas del periodismo de investigación: CONTRASTAR.
NO PODEMOS DAR COMO BUENA UNA INFORMACIÓN "DE PARTE".

AUNQUE NOS PAREZCA UNA LOCURA, ES NECESARIO UNA SEGUNDA PRUEBA, Y UNA TERCERA COMPROBACIÓN CON EL PROPIO IMPLICADO.
AQUEL QUE TIENE LA OPORTUNIDAD DE DAR SU VERSIÓN -POR ESCRITO, A SER POSIBLE- NO SE PODRÁ ENFRENTAR JUDICIALMENTE A NOSOTROS O A NUESTRO MEDIO.

Si la fuente es OFICIAL, conviene extremar las cautelas para no poner en peligro su posición. Primero, por el respeto a su puesto de  trabajo, y también porque si sufriera un expediente, nuestra FUENTE se nos seca
Y una fuente seca es una pérdida, en ocasiones, irremplazable.

Conseguir este tipo de información requiere de mucho tiempo y de muchas tentativas hasta convencer a nuestro informador de que somos de fiar, y que jamás revelaremos un "Off the reccord".

Si hay prisa… Y no disponemos de ese tiempo de mutua confianza, lo que necesitamos es un "avalista"
Es decir, alguien que conozca tanto a la fuente que necesitamos, y ya esté entre nuestros contactos fieles.
A veces, un recurso de extrema urgencia es que el "avalista" actúe como intermediario, y le pida la información. Pero no debe ser la norma, entre otras cosas, porque así no tendremos nosotros el acceso directo al documento.

Y un último concepto para ganar el respeto de las fuentes: HONESTIDAD.

POR MÁS QUE NOS TIENTE UN BUEN TITULAR, ES MEJOR NO TORCER LA REALIDAD A NUESTRO GUSTO. 
SÓLO INFORMAR DE LO QUE PASA. 
NO DE LO QUE QUEREMOS QUE PASE.


viernes, 22 de agosto de 2014

DECÍAMOS AYER...

Han pasado años desde mi última publicación. No voy a comentar nada en este sentido. Quien trabaja en televisión me entiende. Si no hay nada bueno que decir, es mejor callarse.
Retomo esta actividad enfrentándome a un nuevo formato para las publicaciones. Nueva normativa bloguera, y con el deseo de no defraudar a quien se tome el trabajo de leerme.

La primera reflexión se la dedico a nuestra carrera de periodismo. Podría haber llamado al post "Aviso para navegantes" o "Hijo, no seas periodista", pero no me caben tres titulares.

He hecho una relación de universidades en las que se puede sacar el grado/licenciatura de Periodismo SOLO EN MADRID. No hablaremos de Navarra, Salamanca, Barcelona, Valencia… esas en las que sus alumnos, en su mayoría, acabarán ejerciendo en la capital. 
No porque sea el deseo de los licenciados, sino porque los medios audiovisuales se concentran en Madrid, y desde que cerró Canal 9, los valencianos lo han podido comprobar en sus propias vidas.

Pues bien, sólo en Madrid, titulaciones oficiales… sin hacer mención a los "master" que imparten algunos medios a cualquier licenciado en… Filología, Derecho, Historia, Sociología… No. Sólo TÍTULOS OFICIALES.

Detrás de cada Facultad, detallo el número de alumnos que se incorporan cada año, si hacen prueba, si hay nota de corte…
Ahí van:

1.- FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN. UNV. COMPLUTENSE DE MADRID ( Nota de corte 7,136)
2.- FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN. CEU (PRUEBA ACCESO)
3.- GRADO EN PERIODISMO. UNIV. REY JUAN CARLOS (VICÁLVARO Y FUENLABRADA) (Nota de corte 8,394)
4.- GRADO EN PERIODISMO. UNIVERSIDAD ANTONIO NEBRIJA (30 ALUMNOS)
5.- GRADO EN COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL. UNIV. FRANCISCO DE VITORIA (PRUEBA-65 ALUMNOS)
6.- GRADO EN PERIODISMO. UNIV. CAMILO JOSÉ CELA (220 ALUMNOS)
7.- GRADO EN PERIODISMO. UNIV. CARLOS III  (Nota de corte 11,375)
8.- GRADO EN PERIODISMO. CES VILLANUEVA (Nota de corte 5) (60 ALUMNOS)

Imaginemos que terminan la carrera un 75% de los que la empiezan, y que la  media de alumnos es de unos 100. 
Si multiplicamos 75 alumnos que finalizan cada año, por la 8 universidades tenemos 600 licenciados al año.

Nos pueden parecer pocos, pero si el mercado ya estaba saturado hace 10 años… Actualmente, con la crisis de la prensa convencional, el cierre de Telemadrid, de Canal 9, Xplora, La Sexta3… de emisoras como Punto Radio… Resulta una profesión agonizante.

¿Por qué no se dice?
No les interesa a los medios: Son un ejército de becarios a los que ofrecerles prácticas no remuneradas. Y cuando el becario tiene 30 años… es un periodista barato. Capaz de pasar por todas las condiciones, por más leoninas y contrarias al objetivo de la profesión -contar lo que está pasando- que le pongan por delante.

No les interesa a las Universidades: Si se supiera que la licenciatura de Periodismo no sirve -literalmente- para nada… quién se va a gastar el dinero en una carrera inservible. Porque no hay más que ver las notas de corte de las públicas… Hay que ser un cerebro privilegiado para tener acceso a las carreras "baratas". El resto pagarán una media de 7.000€ anuales para que su hijo tenga un título de  papel mojado.

No nos interesa a los profesionales: Si alguna oportunidad tenemos los periodistas curtidos, los que hemos hecho un doctorado… es dar clases.
Las Universidades son el refugio de los cachalotes a los que ya nadie contrata, de los cansados de precariedad, de vivir en el alambre del contrato por obra.
No diremos nunca que la licenciatura es absurda, porque se esfumaría el último cartucho.

Es la Ley del Silencio.
Pero no os desaniméis… futuros periodistas… podéis ser vosotros quienes cambiéis esta espiral perversa.
Tomad esto como un S.O.S: Detrás de un contrato precario, nunca está El Dorado, con suerte hay otro más precario aún.